Hoy en día, las personas en las organizaciones conviven inmersas en el cambio. En todos los casos, el ritmo y la profundidad del cambio tiene una influencia en las personas a todos los niveles de la organización y surgen nuevas necesidades acerca de cómo las personas se manejan a sí mismos y a otros en esta situación.
El coaching ejecutivo surge como solución a la necesidad de desarrollo, aprendizaje y evolución de los profesionales de forma efectiva e individualizada. Es una solución de aprendizaje que brinda un espacio de pensamiento y desarrollo a las personas que dirigen equipos.
El coaching es una profesión emergente, que necesita ser regulada. El aprendizaje del coaching ejecutivo ha de estar a cargo de personas certificadas y con amplia experiencia en coaching ejecutivo. La gran proliferación de actividades formativas alrededor del coaching hace que esta labor se expanda, y también se corre el riesgo de devaluar la profesión.
Desde La Salle y AECOP, entendemos que el coaching es una solución de aprendizaje adulto, por lo que en un futuro, es posible que esta sea una forma incorporada a la sociedad, de seguir desarrollándose a lo largo de toda la vida.
El aprendizaje del coaching puede tener diversas utilidades:
Integrar las habilidades del coach en las del rol profesional habitual (manager, jefe de equipo, etc.)
Compaginar el rol profesional actual con el de coach ejecutivo, dando una nueva dimensión y posibilidades a la vida laboral del participante.
Transformación, desarrollo y aprendizaje personal y profesional