El coeficiente del amor en las organizaciones

 

El mundo está en una gran transformación tecnológica, muchos profesionales están alcanzado altos niveles de éxito, a veces dando la espalda a su SER PERSONA, si seguimos en esa línea de actuar como un simple engranaje de una gran máquina global, caeremos en desequilibrio, en la pérdida de valores, la anorexia de ideas y la bulimia del consumo. Necesitamos recuperar nuestra afabilidad. El ser humano es por naturaleza libre, no homologado y tiene un gran factor multiplicador que nunca podrán desarrollar las máquinas: el coeficiente del AMOR, pues nadie puede negar que tiene alma, creencias y valores para convivir. Necesitamos nutrirnos de amor, de cariño, de respeto, de refuerzos positivos, de reconocimientos sinceros, de autenticidad, de coherencia, de sonrisas, de agradecimientos, de ternura, de silencios, de presencia... son éstos los alimentos que nos ayudan a crecer progresivamente en lo personal y en lo afectivo